¿Tienes una boutique, una tienda gourmet, un comercio de alimentación o una tienda especializada? Tus clientes conocen tus productos, valoran tu selección y vuelven con regularidad. Pero en cuanto bajas la persiana, tus ventas se detienen.
Crear una tienda online permite prolongar esa relación más allá del horario de apertura. Tus clientes pueden consultar tu catálogo, preparar sus compras y hacer pedidos desde el móvil.
La dificultad no está necesariamente en crear la web. Consiste sobre todo en hacer que la tienda física y la tienda online funcionen juntas, sin multiplicar las tareas administrativas.
¿Por qué vender online si ya tienes un comercio?
Una tienda física cuenta con varias ventajas para lanzarse al comercio online: una clientela existente, productos ya seleccionados y una experiencia de venta real. La venta online puede complementar esta actividad de varias formas.
Seguir accesible después del cierre
Un cliente puede descubrir un producto en tu tienda y decidir comprarlo unos días más tarde. Con una tienda online, vuelve a encontrar tu catálogo sin tener que desplazarse para comprobar si el producto está disponible.
Ofrecer nuevas formas de compra
No todos los clientes quieren necesariamente recibir su pedido en casa. Algunos prefieren pedir desde el móvil y recoger la compra en tienda: es el principio del click & collect, que combina la sencillez del pedido online con la cercanía de un comercio físico.
Vender a nuevos clientes
Tu tienda online puede convertirse en una nueva puerta de entrada a tu comercio. Gracias al posicionamiento orgánico (SEO), algunas fichas de producto y páginas de categoría pueden aparecer en los resultados de búsqueda. No obstante, esta visibilidad exige trabajar los contenidos, el rendimiento del sitio y la competencia.
¿Cómo crear tu tienda online en cinco pasos?
- Seleccionar los productos que vas a ofrecerNo tienes por qué publicar todo tu catálogo de golpe. Empieza por los productos más demandados, las referencias fáciles de preparar y los artículos cuya disponibilidad sea lo bastante fiable. Esta primera selección permite probar cómo funcionan los pedidos sin alterar la organización de la tienda.
- Preparar las fichas de productoCada ficha debe permitir al cliente entender lo que compra: un nombre preciso, una descripción, un precio, una fotografía y la información útil sobre las características del producto. En el caso de los productos alimentarios, la información obligatoria debe adaptarse a la naturaleza del producto y a la modalidad de venta.
- Definir las modalidades de pedidoEnvío a domicilio, recogida en tienda, pago online, recogida en una franja horaria concreta: se pueden ofrecer varias opciones. Por lo general, es preferible empezar con un funcionamiento sencillo y bien controlado.
- Sincronizar el catálogo y el stockEs uno de los pasos más importantes. Cuando se vende un producto en tienda, su disponibilidad debe actualizarse en la tienda online. A la inversa, un pedido hecho por Internet debe descontarse de las cantidades disponibles en el punto de venta. Sin sincronización, corres el riesgo de vender varias veces el mismo producto o de tener que cancelar pedidos.
- Probar el recorrido antes de abrirHaz un pedido completo como lo haría un cliente: pago, confirmación, disponibilidad del producto, preparación y recogida. Prueba también el recorrido en el móvil: a menudo es desde este dispositivo desde donde los clientes consultarán tu tienda.
Para profundizar en el paso 4, consulta nuestra guía sobre la sincronización del stock entre la tienda física y la tienda online.
¿Cómo gestionar las ventas en tienda y los pedidos online?
El principal riesgo de una actividad omnicanal es multiplicar las herramientas independientes. Un pedido llega por correo electrónico, el stock se controla en una hoja de cálculo y las ventas de la tienda se registran en la caja. Cada operación requiere entonces varias manipulaciones.
Un sistema centralizado, en cambio, permite compartir la información entre los distintos canales de venta. El catálogo, los precios, la disponibilidad y los pedidos pueden gestionarse desde un mismo entorno. Esto simplifica, en particular, las actualizaciones de precios, los cambios de disponibilidad y el seguimiento de las ventas.
¿Puede la inteligencia artificial facilitar la venta online?
La inteligencia artificial puede intervenir en varias tareas relacionadas con la gestión de una tienda: redactar descripciones de productos, organizar un catálogo, preparar una acción comercial o analizar los pedidos.
Su interés aumenta cuando también puede actuar sobre las herramientas de gestión. Por ejemplo, Gillia puede generar una tienda online a partir de una descripción de tu comercio o de tu catálogo y, después, permitir al comerciante hacer cambios con instrucciones en lenguaje natural:
«Crea mi tienda online a partir de mi catálogo.»
La solución también conecta las ventas online con la información comercial disponible en su entorno. Descubre cómo funciona la tienda online de Gillia.
¿Hay que renunciar a la tienda física para vender por Internet?
No. Para un comerciante ya establecido, la tienda online puede plantearse como un canal complementario. La tienda conserva su papel de asesoramiento, cercanía y descubrimiento. La web permite preparar compras, hacer pedidos a distancia y encontrar los productos disponibles.
El objetivo no es sustituir un canal por otro, sino construir un recorrido de compra coherente.
En resumen
Vender online cuando ya tienes una tienda no exige gestionar dos negocios independientes. Lo esencial es reunir el catálogo, los pedidos y el stock en una organización coherente. Descubre cómo crear una tienda online con Gillia.